Para completar las dos fotos anteriores...: la zorra volvió del aperitivo con el coño goteando, contentísima porque, como se puede ver en las imágenes anteriores, estaba segura de que los hombres y mujeres del bar habían tenido la oportunidad de ver su zona púbica y sus pezones turgentes. Al salir del bar, me llamó y me pidió que estuviera allí como en la foto. En cuanto entró, se puso manos a la obra.