Fue un fin de semana muy corto pero intenso... salimos el viernes y en el aeropuerto descubrí que éramos cuatro... los dos instructores de pádel de mi marido venían con nosotros... encontramos un apartamento muy pequeño... dormimos abajo y ellos en el altillo... en cuanto llegué empecé a andar desnuda... no sé cómo llamarlo, pero se podía oler el aroma de mi coño en toda la casa.