El efecto blanco y negro no deja lugar a distracciones: solo refleja la realidad de las jerarquías. Hay quienes pasan la vida mirando a su mujer, esperando que alguien los note, y quienes, como yo, deciden el ritmo, la intensidad y el momento exacto para hacerlo. No estoy aquí para halagar ni para unirme a la multitud de banalidades. Si tu complicidad merece mi atención, tendrás que demostrarme que eres digno de mi perfil. Quienes conocen su papel ya saben cómo hacerlo.