Siempre observaba a mi madre y esperaba con ansias el momento en que se duchaba y se afeitaba. Era muy pequeña entonces, y a veces veía cosas que me fascinaban pero que no entendía. Una cosa que realmente no comprendía era por qué, cuando mi padre no estaba, no solo se afeitaba, sino que también se hacía una buena limpieza de colon antes de salir a cenar con sus amigas... ¡Al crecer, lo entendí!