Tatiana era la chica más tímida que Fabiola conocía. Era muy guapa y dulce, pero su cuerpo era provocativo, y para evitar las atenciones de los hombres, intentaba cubrirlo lo máximo posible. Fabiola decidió que quería ser ella quien la iniciara en el placer, y tras semanas y semanas, lo consiguió. Tatiana era dócil y sumisa, y con ella, Fabiola desató su lado dominante. En cuanto se dio cuenta de cuánto placer podía darle, Tatiana se abandonó a ella, quien así se apoderó no solo de su cuerpo, sino también de su alma.