La primera vez que vi a Fabiola teniendo sexo con varios hombres, me sentí como si estuviera viendo una película porno. Parecía que no se cansaba nunca, y los hombres poco a poco se fueron rindiendo tras eyacular dentro y sobre ella varias veces. Finalmente, Fabiola estaba cubierta de su semen, con una expresión de sorpresa pero satisfacción en el rostro, y yo la limpié con cuidado y la ayudé a vestirse.