Educanda G. Quizás la mejor alumna que he tenido, aunque no pude consumirla. Seguidora de D'Annunzio. Me escribió: "Derramada e inquieta, gritaré y sangraré, me tomarás, arrancándome el corazón del pecho, y jadearé feliz. Piérdeme sin piedad, terrible y dulce, hazme enamorarme, sé tierra en mis labios, piedra ardiente de verano, una voz ronca de lujuria en mis oídos, sal en mis heridas, aguja en mi pecho, enjaúlame como a un pajarito, arruga mi cuerpo y cose mi boca, sé una canción de amor para mí..." Autodestructiva, la lujuria la sanó.