Ya que estás comprometida y quieres hablar, eres una zorra. Llevo veinte años follándote de vez en cuando. Sabes que puedes follarme. Sí, sí, la puta comprometida quiere hablar, esta noche verás cómo te hablo. Conozco a esta zorrita desde que nació, con un culo pequeño pero una cara preciosa y una vagina perfecta, casi nunca usada, depilada. La follo y no respira, así que me hace empujar más y más fuerte para oír sus gemidos.