Mi idea era ambientar la habitación con mi arte: fotos para ella y su amante, efectos visuales proyectados en las paredes, vídeos de ambos, todo con luces de colores y música para realzar la experiencia artística. Mientras disfrutan del ambiente que he creado, yo estaré fuera de la puerta, escuchando y oliendo zapatos y medias sin molestar a nadie, y regresaré cuando terminen, sirviendo bebidas y venerando los pies de la Ama.