Fuimos a comer algo a un pequeño restaurante y obviamente me encontraron dos amigas de ella… una estaba justo detrás de mí… la pillé volteándose y haciendo el gesto de la mamada… cuando volvió a nuestra mesa… le dije que sí, a tu amigo Miguel, le haría una buena mamada… verás que no paro ahí, se quedó así un rato, pero luego volvimos a hablar.