Salimos a comer a las afueras de Milán, a un restaurante estupendo... la nueva novia del primo de mi marido estaba muy llamativa como siempre... y yo no bromeaba... todas las mesas nos miraban... y a los dos minutos, ¡Zac! Encontré la mano de mi prima en mi regazo... La aparté 23 veces, pero seguía volviendo... y a los 10 minutos la tenía en medio de mi coño.