La noche empezó un poco así, un poco mal... pensábamos que éramos cuatro en la cena... en cambio éramos 20... Y además, estábamos los dos completamente desnudos... Así que las chicas que estaban en la mesa, sus amigas, se burlaron un poco de nosotros... la envidia es una bestia desagradable y los celos son aún peores.