Se lo dije enseguida en el coche... mira, no hago nada esta noche... tengo el coño ardiendo desde ayer y luego Hervé, mi compañero, me metió dos dedos en el culo... esta noche lo dejamos todo en paz.... Aunque claro, con el vestido que me hizo ponerme... En cuanto entré en el club, todos se me echaron encima.