Y aquí estábamos al final de la noche… Las dos guapísimas… dos botellas de Chardonnay… la noche acabó de la mejor manera posible… En Camporella, en el coche, mi ex me dio una verdadera reprimenda… tiene el mejor equipo… Lástima que me rompió el vestido, una de las compras más preciadas de mi marido, al que le tiene mucho cariño… El vestido volvió roto y lleno de manchas de semen.