Para tu decepción y la mía también, al final Salvatore vino pensando en mí, pero en la habitación a solas, porque no nos apetecía tener sexo ya que Salvatore se había casado hacía unos meses, y ayer por la mañana antes de volver, ya que todavía estaba llena del día anterior que fui con mi jefe a ver un castillo y le dije que le daría una bonita sorpresa.