Pero la noche fue larga... conocimos a unos chicos de Milán, de veinte años... mi amiga se asusta demasiado joven... pero a mí solo me gustan los chicos jóvenes... nos invitan a ir con ellos a la gran discoteca de la isla... nos encontramos en la cola a las tres... maldita sea, es tarde... pero nos echamos una siesta de dos horas... luego con dificultad nos despertamos... nos vestimos y nos vamos... nadie puede detener a las MILF de sesenta años.