Tengo que decir que fue una noche magnifica...al menos para mí...las jovencitas me felicitaban...las mujeres casadas que se habían tomado la noche libre de sus maridos para disfrutar de los instructores de gimnasia...estaban celosas, envidiosas...mi mirada cautivó a los chicos...hubo una competencia para bailar conmigo...los instructores todos me atacaban...y bailaban entre ellos.