Cuando me tomé estas fotos con la excusa de enviárselas a mi marido... mi novia se puso celosa... luego, cuando llegamos al coche, me comporté como una creída y pedí sentarme delante porque me dolía la espalda... En realidad, no me dolía nada... y en cuanto me senté, abrí las piernas y, riéndome, le cogí la mano y la puse entre mis piernas y les dije a los dos que estaba empapada... Con doble sentido: ¿espuma o coño?
Ti adoro così porca, della serie prenditi quello che vuoi che tanto puoi anche davanti la fidanzatina... Le avrei fatto sentire a lungo sul ragazzo il sapore di zia 😉