Esa camiseta suya fina Tan ajustada hasta el punto que me lo imaginaba todo Y esa mirada de niña Que nunca le conté Pero me volvía loco Y las tardes claras de verano El mar, los juegos, las hadas Y el miedo y el deseo de estar desnudo Un beso de labios salados Un fuego, cuatro risas Y hacer el amor junto al faro...