El chico toma un condón porque quiere follar, pero ella le impide abrirlo porque todavía quiere divertirse desnuda. Entonces ambos me dicen, él hablándome y mi esposa asintiendo con su sonrisa habitual... "...ya basta cornudo, ahora quítate de mi camino, te diremos cuándo podemos encontrarnos, vete, lárgate de aquí..." mientras ella agregaba "...te llamaremos cuando sea el momento de ayudarlo a ponerse el condón, pero si demuestras ser dócil y obediente, tal vez te llamemos incluso antes... ja ja ja..." ¡Sí! Es hora de obedecer con la cabeza inclinada.