Deambulo alrededor de su cama sintiendo cómo mis cuernos crecen con fuerza. Nunca había visto a mi esposa tan prendada de un hombre al que considera "suyo" en todos los sentidos. Al día siguiente me confesó que sentía una pasión especial por él, algo que no había sentido por otro hombre desde los tiempos de su amante de toda la vida. Fue tema para una conversación profunda entre nosotros, llegando a la conclusión de que algo así iba a suceder tarde o temprano. Pero ella me tranquilizó diciendo... "Mi amor, no te preocupes, solo será sexo, un poco más deseado que otras veces, pero solo será sexo. Nadie podrá jamás reemplazar a mi cornudo". Siempre he creído en ella, en nosotros, y de hecho esta historia terminará, como todas las demás, pero ahora pretendo mostrarte lo puta que fue con este chico, que la tuvo durante varios meses más. Su actuación con otro hombre fue la mejor que jamás he presenciado en el papel del cornudo sumiso.