Mi esposa tiene calambres estomacales por tragar tanto. Tiene ataques de tos por la violencia del chico (que a ella le encanta). Él se aprovecha para golpearla en la cara con su pene. Le ruego que no la golpee demasiado fuerte para no dejarle moretones. Ella responde: "No te preocupes, cornudo, el rubor me salvará".