No estábamos lejos del club, y él le dijo: "¿Me estás enviando con las bolas llenas? No, tranquila, te enviaré con tus amigos con las bolas vacías". Ella empezó a cabalgarlo con más fuerza. Vislumbré su coño chorreando por el retrovisor. Él la apretaba y la empujaba contra su polla, marcándole el ritmo...