La dominación es un sutil juego psicológico antes de ser físico. Cuando el esposo de EvaCalda (una pareja en el sitio) me pidió que tomara a su esposa como mi esclava, no lo pensé dos veces; nos conocemos desde hace años. Pero incluso antes de usarla sexualmente, quería que presenciara la destrucción psicológica de Eva, y consecuentemente la suya. Ver a su amada esposa excitarse y mojarse al oír mis órdenes fue devastador para él. Verla arrastrarse, retorcerse de deseo y ver toda su voluntad y dignidad destruidas le hizo estallar la cabeza, y... no solo eso. Para todos esos tontos que creen que la dominación es dolor, azotes e insultos, sepan que se han equivocado. Quien controla la mente y la voluntad de una mujer tiene la clave para exigirle cualquier cosa.