El toro se excita aún más y la gira: Quiero metértela por el culo ahora mismo. ¿Tienes la crema? Él responde que no. Por suerte, le obligo a traerla detrás del ciervo. Cornudo, trae la crema. La olvidaste en el coche. Así que baja y tráela, inútil, dice ella. Y él: Dile a la recepcionista que tienes que traer la crema anal del coche para tu mujer... sí, sí, díselo, dice ella...