Entramos al hotel. Van de la mano, besándose, y yo estoy un poco más atrás. El tipo ha reservado una habitación triple, así que nos registramos. Ya tenemos sus documentos, señor... Nos faltan los de su esposa y su amigo. El tipo lo corrige: ella es la esposa del caballero, y la besa. La recepcionista, confundida y sorprendida, me mira y no dice nada. Me invade una leve vergüenza. Terminamos de registrarnos, y entonces el tipo dice: vamos a subir a ver si la habitación está bien, espere aquí, luego le llamamos. Me siento frente a la recepción, la recepcionista y el portero intercambian señas y risitas. El tipo me envía fotos en cuanto llegamos a la habitación.