En cuanto llegamos al pueblo cerca de casa, le sacan una foto. Está emocionada y canta una cancioncilla: él ya es el cornudo más grande del pueblo, pero hoy tendrá más cornudos. Su mujer es una zorra y se acostará con un montón de tíos, y todo el pueblo se reirá cuando pase con sus cornudos... ¡Ay, no!, eso ya lo hace todo el pueblo.