Entonces, por la noche, mi marido sugiere que salgamos a cenar por separado… Y así, él va a cenar con la chica… Que tenía 26 años, por cierto… Y era una auténtica belleza… y yo, en cambio, acepto la invitación de Ricki, el chico que se había acostado conmigo en la playa, en la discoteca y al mediodía en la playa…