En el azul D. es una mujer que ha vivido muchas vidas, que ha experimentado múltiples facetas de la existencia. Ha dado, ha recibido, y a veces se ha sentido utilizada. Pero nunca ha dejado de ser ella misma, y por eso su mirada es capaz de embellecer su sexo expuesto y convertir un simple gesto cotidiano en vulgar. Ella lo entiende y juega con nosotros.