Rosanna Hace unos siete meses, uno de los abogados más exitosos de mi ciudad me contactó por Teams. Me invitó a su despacho y me explicó la situación. Se había casado con Rosanna, de su misma edad, y llevaba un par de años con muy pocas relaciones sexuales. Siempre había soñado con masturbarse mientras veía a su esposa follar con otro hombre, pero no creía que su esposa pudiera ceder a sus perversiones. Me pidió que intentara seducirla, convencido de que nunca lo conseguiría. Desde entonces, tras un tiempo de noviazgo, le he estado enviando al abogado no solo fotos y vídeos míos follándome a su esposa Rosanna de las formas más perversas, sino también fotos obscenas y perversas de la irreprochable mujer transformada en una prostituta sucia para mi placer y, por supuesto, el suyo. Ella no sabe que su marido me ha encomendado esta tarea; le encanta que la fotografíen, pero rara vez mientras la follo. Por mi parte, no podía dejar escapar a semejante mujer. Ahora me la cojo por todas partes: en mi oficina o en casa de su marido cuando no está, en su casa, en la calle como una puta. ¿Siguiente paso? Haré que se folle también a algunos de mis amigos, haciéndole creer que le dije que era acompañante. Les contaré pronto.